Physical Therapist

Tobillo

El esguince de tobillo es consecuencia de un movimiento articular más allá de los rangos fisiológicos de movimiento, lo que provoca desde una distensión mínima de los ligamentos, hasta la rotura parcial e incluso total de la fibra de los mismos.

En función del porcentaje de fibras dañadas, se establecen diferentes grados de lesión: esguince de tobillo grado 1(pequeño número de fibras lesionadas), esguince de grado 2 (lesión grave, con un gran número de fibras afectadas, y grado 3 (rotura completa del ligamento). El esguince más común es el del ligamento lateral externo, aunque también se puede producir una lesión del ligamento deltoideo o compartimento medial.

El principal síntoma del esguince de tobillo es el dolor en la zona de la lesión que, dependiendo del grado de lesión, puede producirnos un edema, inflamación e incluso hematoma en la zona. Según la gravedad de la lesión, puede ocasionar limitación funcional llegando en algunos casos a impedir la bipedestación y la marcha.

Los objetivos del tratamiento conservador a corto plazo son detener la inflamación y reducir el dolor, para lo que se puede colocar el pie elevado, en reposo, con hielo sobre la lesión y manteniendo un poco de compresión.
Se podría colocar algún vendaje u órtesis que aporte sujeción a la articulación. Una vez superada esa fase inicial de aproximadamente 2 o 3 días, hay que recuperar la movilidad articulación, la fuerza y la propiocepción de esa articulación, con la intención de que, en una fase más avanzada de la recuperación, se pueda realizar un correcto trabajo de readaptación funcional del tobillo.
Con posterioridad, es recomendable la realización de sesiones de rehabilitación tras el esguince de tobillo, esto agilizará el proceso de recuperación del paciente.